miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tengo tanto que aprender...

Después de estar todo el día quejándome por todo el trabajo que he tenido que hacer hoy y todo el que aún tengo pendiente, lo lejos que estoy de mi casa, que no puedo comer todo lo que quiero, que echo mucho de menos a mi familia, a Iñaki y muchas GILIPOLLECES más, me he topado con este vídeo.
Aún sigo sin palabras. Sólo siento remordimientos por ser tan egoísta y materialista.
Espero que os sirva a todos.

3 comentarios:

  1. El remordimiento o la culpa son sentimientos que minan el espíritu, así que dale la vuelta y valora todo lo bueno que tiene lo que estás viviendo, con todos sus momentos, buenos y malos, porque también te ayudarán a valorar todo aquello que ahora echas tanto de menos.
    ¿A que somos personas muy afortunadas?
    Y tu... realmente eres muy especial.

    ResponderEliminar
  2. ¡Puff...!, sin palabras me he quedado.
    Pero anímate, sabes que para nosotros tu experiencia supone una alegría inmensa, casi como si la viviéramos in situ.
    Ya queda menos para que nos veamos, y te van a faltar brazos para achuchar a tanta gente que te añora.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  3. Es condición del ser humano Leyreta. Todos nos quejamos (injustamente casi siempre) de nuestra suerte. Algunos, en ciertos momentos, como te ha pasado a tí, se dan cuenta de la chorrada inmensa por la que se quejan, aprenden a disfrutar y viven felices. Otros seguirán quejosos y amargados para los restos... ¡suerte que sabemos apreciar las cosas buenas de la vida!
    La envidia también es un mal sentimiento y anda que no conozco yo a muchos que están envidiándote (con envidia de la buena, siempre...) por la experiencia que estás disfrutando. Así que ya sabes... positivismo a "tutiplen", que te deja mucho mejor el cutis!!

    ResponderEliminar