En un mundo lleno de seres humanos, muy distintos los unos de los otros, sería lógico pensar que podemos ser capaces de aceptar a cualquier persona que sea diferente a nosotros sin rechazarla, que es exactamente lo que solemos hacer...
La primera semana en Nitra, me fumaba un cigarro tranquilamente con una compañera cuando vemos aparecer a un chico que debe medir unos 50 cm y cuyas extremidades no son más largas que las de Naiara en una silla de ruedas entrando en la residencia. Nuestra primera reacción fue observarle, tan descaradamente que nos faltaban los prismáticos. Seguidamente, y una vez se hubo marchado, comentamos qué le podía ocurrir a aquel chico con brazos deformes y cabeza desproporcionada, y, por supuesto, en cuanto subimos arriba, se lo contamos a las demás compañeras. A medida que nos íbamos integrando con los demás estudiantes, cada vez veía más a este chico, y finalmente descubrí que vive en la residencia, junto con los dos más macarras de todo Nitra y que resulta, están por y para él todo el día (otro prejuicio que me estalló en la cara), además, estudia una carrera en mi universidad, sale de fiesta como cualquier otro, fuma, bebe, BAILA, habla inglés, rumano y eslovaco, y lo más importante de todo, siempre, SIEMPRE tiene una sonrisa en la cara.
La situación es muy distinta ahora, cada vez que nos cruzamos con él nos saluda, nos pregunta qué tal estamos, charla con nosotras, y nos alegra el día con su aguda vocecilla y su sonrisa.
Qué gran lección me ha dado este chico sin siquiera él saberlo y cuánto me ha hecho pensar.
Los hay cojos, con síndrome de Down, esquizofrénicos, ciegos, enanos, con parálisis cerebral, autistas, mudos... miles de tipologías diferentes (o también llamadas "discapacidades") que pueden afectar a una misma especie, y que, para los que somos considerados "normales", siguen siendo motivo de rechazo, ya sean físicas o psíquicas. Y aquí me pregunto yo: "¿Qué tipo de tara de fábrica tenemos los seres humanos que nos hace marginar e incluso, en muchos casos, humillar a estas PERSONAS? Y leo en un artículo sobre discapacidades: "el miedo".
Por lo menos a mi, me parece mucho más peligrosa una persona egoísta, mentirosa, avariciosa y clasista que un hombre con audífono.