viernes, 25 de noviembre de 2011

PRAGA

Queridos lectores, siento mucho la demora, pero una extraña combinación de "quehaceres" y pereza me impedía escribir. Pero aquí estoy para hacer una crónica de mi viaje a Praga, del cual sólo puedo decir que fue PERFECTO.
La verdad que el viaje se hizo bastante pesado y fue una odisea llegar hasta allí. Teníamos previsto coger un autobús que iba directo desde Nitra hasta Praga a las 7 de la mañana, lo cual era muy cómodo para nosotros, pero resulta que debíamos haber reservado los billetes por Internet, así que el amabilísimo conductor nos invitó a bajar del autobús. Decidimos coger un autobús a Bratislava y cruzar los dedos para que desde la capital saliera algún otro autobús o un tren. Y tuvimos suerte, había un tren que salía a las 12 y media, así que nada, 4 horitas esperando en Bratislava a  no sé cuantos grados bajo cero, con todo completamente congelado, incluidos nosotros. Una vez en el tren, el cual era muy moderno, he de decir, la mayoría nos quedamos dormidos, algo lógico, nos habíamos levantado a las 6 de la mañana y el viaje duraba 4 horas.
¡Pero por fin llegamos! Y, aunque era de noche, las primeras impresiones fueron muy buenas: es una ciudad viva, alegre, colorida... Desde que puse el primer pie en suelo Praguense supe que me iba a encantar.
El primer día no visitamos nada, sólo un par de bares para conocer otras cosas de la cultura checa, como el sabor de su cerveza, o el ambiente nocturno. Pero a la mañana siguiente nos levantamos todos pronto para hacer una tour guiado por las zonas más turísticas. Es importante añadir lo maravilloso que fue nuestro guía, un chico inglés que se había ido a vivir a República Checa por amor y había estudiado mucho de la cultura y la historia de Praga, y lo más importante, ¡era más "salao"! Nos contó miles de historias y leyendas de cada edificio. Os voy a ir enseñando los sitios que más me gustaron.


El Reloj Astronómico, una verdadera pasada. Fue construido por un hombre llamado Hanus en 1490.  Por órdenes de los altos mandos de Praga, le sacaron los ojos y le cortaron la lengua a fin de evitar que hubiera otro reloj siquiera parecido a éste en cualquier otra parte del mundo. Pero su ayudante quiso vengarse e introdujo su propia mano en el mecanismo del reloj, a pesar de quedarse manco, para inutilizarlo. Fue reparado un siglo después, y a todas las horas en punto, desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche, en las ventanitas que hay encima del reloj, los doce apostoles se asoman y sale un hombre (éste de carne y hueso) tocando una trompetilla muy graciosa desde la parte más alta de la torre.
Girando la esquina de la izquierda está el reloj y el edificio rojo es uno de los pocos que fueron bombardeados durante la Segunda Guerra Mundial en Praga, ya que Hitler amaba esta ciudad, y los checos quisieron conservar lo que quedó de él como recuerdo.

La iglesia de Týn, construida en 1256. ¡IMPRESIONANTE!
"Rodolfino", sede de la Orquesta Filarmónica Checa y utilizado durante la ocupación nazi para que Heydrich, un nazi un tanto "cabroncete", disfrutara de su acústica cuando tocaba su violín. 

La Sinagoga Española, denominada así por sus rasgos moriscos y construida en 1868. Los nazis y luego los comunistas, la tuvieron descuidada, y fue cerrada durante más de 20 años. Me alegro de que el gobierno decidiera restaurarla porque es maravillosa.

Estatua en honor a Franz Kafka. 

Ésto nos lo encontramos en el famoso Puente de Carlos (Charles Bridge), y resulta que es un homenaje a un predicador protestante que fue lanzado al río por los católicos en este punto exacto del puente, durante ciertos conflictos religiosos que se dieron en el país.





La Catedral de San Vito, en el interior del recinto del Castillo de Praga. Para mi, lo más impresionante de toda la ciudad.
Parte del recinto del Castillo.

Nuestro guía (el chico de la bufanda azul), algunos de nosotros y los israelís que venían con el grupo, los cuales nos dijeron que visitaban mucho España porque se sentían muy cómodos y pensaban que la etnia judía era muy apreciada y respetada allí. La verdad que nos hizo mucha ilusión, y más después de todas las historias atroces que nos contaba Simon, el guía, sobre los judíos en Praga.



Esto ha sido un pequeño aperitivo, cuando esté por España os contaré todo con pelos y señales. Y os dejo de regalo un par de fotillos del magnífico evento que presenciamos el otro día, el derbi de hokey sobre hielo entre mi universidad y la de ciencias, el cual perdimos en los penaltis injustamente claro... Los que van vestidos de los "Village People" son los nuestros, y a ver si reconocéis a las 4 locas (que llevaban un par de cerves en el cuerpo) que salen en la pantalla del campo...¡Fue tan emocionante!




3 comentarios:

  1. ¡¡Me ha encantado esta entrada Leyre!! Vaya suerte con el guía, cuando fui con Francis y mis padres nos tocó una... con decirte que queríamos perdernos y perderla a ella de vista y nos fue imposible. Espero poder volver y disfrutar de esa maravillosa ciudad en algún otro momento. ¡¡Sigue escribiendo!! Y, sobre todo, ¡¡sigue disfrutando!! Besos para todas y enooormes para tí.

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  2. Con cada entrada tuya aumentan nuestras ganas de viajar, y nuestra envidia por tu experiencia. Sigue así, y de vez en cuando, sorpréndenos también con alguna entrada sobre la idiosincrasia eslovaca, que parece que tienen lo suyo.
    Un beso muy fuerte.

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  3. De nuevo calidad en el fondo y en la forma. Muy bueno el relato, preciosas las imágenes, inmejorable compañía.¡Que más se puede pedir!
    No puedo resistirme a comentar la envidia que me dan las locas de la pantalla. Un abrazo para todas y el más grande para ti.

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